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Biblia y depresión - parte I

Biblia y depresión

“…y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña y enderezó mis pasos” (Salmo 40:2, RVR 1995 online).

La depresión es un trastorno de salud mental caracterizado por sintomatología cognitiva (visión negativa de sí mismo, las personas que lo rodean, las condiciones presentes y futuras), emocional (tristeza, estado de ánimo deprimido, desinterés) somática (angustia) y conductual (dificulta el funcionamiento normal de la persona en las diferentes esferas de desarrollo). En Sudamérica esta enfermedad afecta al 5 % de la población, alcanzando a más de 20 millones de personas en nuestro continente (OMS 2017, citado en Nunez M. y Palomino M. 2019)

Poniéndonos en este contexto respecto a la gran cantidad de personas que se ven afectadas por la depresión, presentamos cómo la esperanza cristiana adventista puede ayudar a muchos a vencer a este gigante.

Un médico sin igual

En primer lugar, es importante decidir poner a Dios como el sanador principal. La Biblia nos dice “…porque yo soy Jehová tu sanador” (Éxodo 15:26, RVR 1960 online); y “Él es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias” (Salmo 103:3, RVR 1960 online).

Primeros pasos

Creemos que Dios nos creó con una cualidad especialmente desarrollada, respecto de otros seres vivos: la capacidad de pensar y actuar, la razón y el libre albedrío (Génesis 1:26, 28; RVR 1960 online) y además nos pide que cuidemos nuestra mente más que a cualquier otra cosa en el mundo (Proverbios 4:23, DHH online). Es por ello por lo que para vencer la depresión debemos partir trabajando sobre nuestros pensamientos y dirigirlos hacía donde Dios nos indica.

¿Con qué desea Dios llenar mis pensamientos? La respuesta podemos encontrarla en pasajes como “…todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8, RVR 1960 online). Además, Dios nos invita a poner nuestros pensamientos en Cristo Jesús para que nuestro ánimo no decaiga hasta desmayar (Hebreos 12:2-3; RVR 1960 online).

Siguiendo adelante

También es importante incorporar hábitos como la lectura de la Biblia y la escritura de versículos. El libro de Proverbios nos dice que la lectura de la Biblia nos aporta bienestar mental y físico, así que es una fuente inagotable de salud (Proverbios 4:20-22, RVR 1960 online), mientras que en el libro de Deuteronomio encontramos que el copiar la palabra de Dios, leerla, memorizarla y ponerla en práctica asegura un bienestar mayor, la prolongación de la vida y el caminar por la senda correcta. (Deuteronomio 17:18-20, RVR 1960 online).

Este es el inicio de un camino que asegura la victoria, porque implica poner nuestra vida bajo las alas y el refugio del Creador y Redentor de nuestra vida entera. En la continuación de este artículo compartiremos otros principios importantes para vencer la depresión y cómo ponerlos en práctica.

Dios te bendiga en este camino y desde ya sea tu Sanador.

Por Marcos Gatica Zambrano

Referencias bibliográficas
Educación Adventista Sudamérica

Red de instituciones educativas adventistas en Sudamérica.

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