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Contención emocional a distancia

Contención emocional a distancia

Por Marcos Gatica

“En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia” Proverbios 17:17, versión RV 1995 online.

En esta época, la contención emocional a distancia es un recurso esencial para la comunidad escolar. La situación sanitaria actual a nivel mundial ha llevado a muchas familias, niños y adultos a vivir momentos de crisis a nivel personal y relacional. Enfrentar este desafío en soledad puede ser muy duro. En el contexto de nuestras instituciones educativas, los padres y apoderados, los docentes, los asistentes de la educación y otros profesionales debemos apoyarnos y contenernos mutuamente.

¿Cómo enfrentar este abanico amplio de emociones que surgen asociadas a la pandemia y el aislamiento social? La incertidumbre, la tensión, la tristeza, la frustración, la preocupación por la inestabilidad laboral, la soledad, el fallecimiento de algún familiar cercano, entre muchas otras situaciones, generan temor en padres e hijos. Por eso, si estás leyendo este artículo y vino a tu mente alguna persona o familia que está padeciendo cualquiera de esas situaciones, te invito a ser de ayuda.

A continuación, comparto algunas sugerencias para la contención emocional a distancia, ya sea a través de una videollamada o mensaje de audio.

  • Cuida tu tono de voz, esta será tu herramienta para proveer al otro un espacio protegido, de respeto y seguridad.
  • Una actitud empática es clave, omite recriminaciones, juicios anticipados o censuras, el solo hecho de estar disponible para la otra persona es de gran valor.
  • Algo importante: no necesitas tener la solución a todos los problemas. En ocasiones es de gran ayuda la escucha respetuosa y activa, además de la discreción con la información recibida.
  • Mantén contacto en las horas o días posteriores con esa persona, muestra un interés genuino.
  • Anímale a contactarse con su red de apoyo más cercana: padres, hermanos, familia extensa o el centro de salud más cercano a su domicilio, según sea el caso.
  • Entrega un mensaje de esperanza, una promesa bíblica o un versículo de aliento para los momentos difíciles. Por ejemplo, Isaías 40:29 al 31; Salmo 34:4-10, 17-18; Filipenses 4:6 y 7.

Nunca olvides finalizar con una oración, entrega a Dios la conversación que han tenido y a la persona que ha confiado en ti.

Educación Adventista Sudamérica

Red de instituciones educativas adventistas en Sudamérica.

1 Comentario
  • Ebano

    25 septiembre, 2020 at 2:03 pm

    Amén!! 🙏Muchas gracias!!

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