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Por qué y para qué enseñar religión

Por Wilbert Maluquish, doctor en Teología, Universidad Peruana Unión

En las aulas de las instituciones educativas adventistas, la religión es parte del currículo. La palabra religión etimológicamente deriva del latín. Religio significa volver a unir o atar de nuevo. Su objetivo es restaurar la relación entre el Dios Creador y el ser humano creado. En la Edad Media, la religión se convirtió en un estilo de vida. En la actualidad, se reduce a una creencia muchas veces disociada de la práctica. George Knight, editor, educador y filósofo de la educación adventista, afirma que el corazón de la religión no es solo una opinión acerca de Dios, sino una relación personal permanente con él. Sabemos que educar es mucho más que transmitir información o desarrollar las capacidades intelectuales. El proceso educativo es integral y debe incluir la educación en religión. Veamos algunas razones.

Por qué enseñar religión

La educación adventista enseña religión porque desea desarrollar competencias y alcanzar metas elevadas. Hay fuertes razones que favorecen la inclusión de la enseñanza religiosa en el currículo académico en todos los niveles de enseñanza. La primera de ellas es que el estudio de la Biblia promueve el desarrollo de competencias necesarias para la vida, tales como adquirir y practicar valores cristianos, desarrollar el pensamiento crítico y aprender principios útiles para la convivencia social. A veces, a simple vista, estos beneficios no se perciben asociados a la educación religiosa. ¿Por qué los países que han desarrollado una alta calidad educativa, como Finlandia, Suecia y Noruega, dedican la misma cantidad de horas a la Religión y a la Historia en su currículo? Esto es porque la Biblia ofrece herramientas eficaces que llevan al estudiante a evaluar y tomar decisiones basadas en valores eternos que orientan la forma de pensar y actuar, moldeando su carácter y cumpliendo con una función moral de alto impacto en la sociedad.

En el pensamiento de Elena de White, la existencia de una educación cristiana formal en religión se fundamenta en numerosas declaraciones. Aquí destacamos solamente tres:

“La verdadera educación significa más que la prosecución de un determinado curso de estudios. Significa más que una preparación para la vida actual. Abarca todo el ser, y todo el periodo de la existencia accesible al hombre. Es el desarrollo armonio de las facultades física, mentales y espiritual” (La educación. Ver cita online en su contexto).

“Nuestra escuela fue establecida no meramente para enseñar las ciencias, sino con el objetivo de ministrar instrucción en los grandes principios de la Palabra de Dios, y en los deberes prácticos de la vida diaria” (Consejos para los maestros. Ver cita online en su contexto).

“[El] conocimiento de Dios… es el fundamento de toda verdadera educación y de todo verdadero servicio” (Los hechos de los apóstoles. Ver cita online en su contexto).

La enseñanza de religión responde al objetivo elemental de la educación adventista: redimir. Queda claro, entonces, que enseñar religión no es apenas una opción en la educación adventista, sino el factor fundamental que afecta a todos los involucrados: estudiantes, docentes y padres.

Existen motivos fundamentales para enseñar religión en las instituciones cristianas:

Desarrollar la vida espiritual. El rey Salomón dijo: “el principio de la sabiduría es el temor de Jehová” (Proverbios 1:7. Ver cita online en su contexto)

Promover la misión y el servicio útil a Dios y a la sociedad. Toda institución educativa cristiana debe enseñar religión de manera atrayente y actualizada, orientada al servicio al prójimo y no solamente a la teoría.

Educar para salvar. En la filosofía cristiana, educación y salvación son conceptos intercambiables para una relación saludable con Dios. De allí que la institución educativa adventista imparte clases de religión o educación bíblica, para que los estudiantes desarrollen sus competencias de investigación y aprendizaje, emitan juicios y tomen decisiones y acciones por sí mismos, fundamentados en argumentos sólidos.

Construir la identidad. La educación cristiana es una empresa completamente religiosa. No se pueden separar los valores religiosos de la educación y no es posible impartir conocimiento sin edificar sobre presuposiciones religiosas. La educación adventista existe para afirmar una sólida identidad religiosa, y sus estudiantes deben ver la religión como parte importante de sus vidas. Para lograr este ideal, la educación debe estar enfocada en una perspectiva religiosa del desarrollo académico.

Para qué enseñar religión

Para desarrollar el pensamiento. Para enseñar a pensar hay que pensar sobre algo y la Biblia es un excelente material para poner a los estudiantes a pensar. Trata de asuntos de tremendo significado para los seres humanos, aun cuando aparenta mucha simplicidad. Elena de White añade: “No hay posición social, ni fase de la experiencia humana, para las cuales el estudio de la Biblia no sea una preparación esencial” (Conducción del niño. Ver cita online en su contexto).

Muchas investigaciones concuerdan en que el estudio de la Palabra de Dios eleva el nivel de pensamiento y otorga ventajas sociales y psicofísicas. ¿Cómo logran los países más desarrollados del mundo un nivel tan alto de investigación, razonamiento y resolución creativa de los diversos problemas? Por ejemplo, países como Israel, con escasa superficie y población, tiene el índice más alto de patentes por año en el mundo. ¿Por qué el pueblo judío, siendo apenas el 0,2% de la población mundial tiene el 54% de campeones mundiales de ajedrez, el 31% de los premios Nobel de Medicina y el 27% de premio Nobel de Física? Porque el estudio de las Sagradas Escrituras estimula la interpretación y la discusión y probablemente eleva la cognición de los estudiantes y los conduce al pensamiento complejo.

Para desarrollar habilidades académicas. Existe una correlación positiva entre educación religiosa, conocimiento de la Biblia, juicio moral y habilidades académicas. Además, la frecuencia del estudio de la Biblia y el cultivo de una vida devocional es un factor que contribuye al bienestar integral de los seres humanos.

Para fortalecer el control de conductas adictivas. Es notable ver los efectos positivos de la educación religiosa en estudiantes adolescentes con conductas adictivas.

La educación bíblica contribuye a la formación integral y al bienestar de las personas, y puede desarrollar el pensamiento crítico, así como la formación de una cosmovisión personal, tarea esencial del estudiante universitario.

Referencias

Dumbar, Henri. “Para mejorar la calidad de la enseñanza de la Biblia”, en Revista de Educación Adventista, Nº 23 (2006), 3.

King, Greg A. “¿Deberían los colegios y universidades adventistas exigir las clases de religión?”, en Revista de Educación Adventista, Nº 23 (2006): 17-18.

Korniejczuk, Raquel B. de. “El currículo en una universidad adventista”.

Knight, George. Myths in Adventism. Washington, DC: Review and Herald Publishing Association, 2009.

__________. “Why have Adventist Education?”, en Journal of Adventist Education, (2005), 6-9.

Krumm, Sonia. Pensar, sentir y hacer: hacia una didáctica de la Biblia para el nivel medio y superior. Entre Ríos: Editorial Universidad Adventista del Plata. 2015.

Oppenheimer, Andrés. ¡Basta de historias! La obsesión latino-americana con el pasado y las 12 claves del futuro. Buenos Aires: Debate. 2010.

Rice, Richard. “¿Cuán religiosos deberíamos ser y cómo ser religiosos?”, en Revista de Educación Adventista, Nº 29 (2010): 8-9.

Educación Adventista Sudamérica

Red de instituciones educativas adventistas en Sudamérica.

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